Lo que parecía un secreto a voces en Tunja fue confirmado por la propia secretaría de Salud de Boyacá el brote de COVID-19 que actualmente hay en el hospital San Rafael de la capital boyacense.
Antecedentes
El 4 de abril se conoció el primer caso de una persona fallecida por COVID-19 en el hospital universitario San Rafael de Tunja. En ese momento, personal que allí labora indicó que no hubo medidas de bioseguridad ni de protección al personal de salud desde la llegada misma del paciente, por lo que el virus se había quedado esparcido entre pacientes, trabajadores y diferentes salas de especialidades y atención del centro asistencial.
En su momento, las autoridades de salud manifestaron que no se había dado ninguna situación de riesgo y que el hospital estaba garantizando todos los protocolos para la atención de este tipo de pacientes.
Desde Última Hora Noticias, desde esa fecha seguimos recibiendo denuncias de falta de medidas de aislamiento, prácticas de pruebas y procesos de desinfección, hasta llegar a las declaraciones entregadas por el alcalde de Paipa, Fabio Medrano, quien la semana anterior ante el aumento de casos en su municipio advirtió que sus casos positivos eran importados porque las personas se encontraban en centros asistenciales de Tunja y Duitama, donde habían sido contagiados.
Pero fue el reporte del día sábado anterior, 16 de mayo, el que le dio mucha más fuerza al brote viral que hay en el hospital, pues dentro de los 17 casos reportados se evidenciaban tres menores de edad: bebé masculino de 15 días, bebé masculino de 12 días y bebé femenino de 5 días, todos con antecedentes de prematurez, quienes se encuentran hospitalizados en el San Rafael.
Apertura de investigación
En diálogo con Última Hora Noticias, la secretaría de Salud de Boyacá aseguró que ya está tomando medidas y dio apertura a investigaciones.
Jairo Mauricio Santoyo Gutiérrez, jefe de la dependencia, confirmó que sí hay un brote de COVID-19 que se debe controlar con urgencia. «Por ello iniciamos aumento de muestras y rastreos que permitan determinar cuántas personas han resultado contagiadas. A la fecha son 389 pruebas que se han tomado en el hospital San Rafael, 289 ya salieron negativas, 53 de pacientes y 34 de trabajadores de salud están pendientes».
El funcionario agregó que la Secretaría de Salud de Boyacá también restringió el ingreso a la Unidad de Cuidados Intensivos neonatales del Hospital Universitario San Rafael de Tunja, donde se encuentran varios bebés contagiados de COVID-19.
«Se van a revisar exhaustivamente, todos los procesos de limpieza y desinfección y aquellos que maneja el personal médico y sanitario de la UCI, con el fin de optimizar el área. Así mismo, ya pedimos a la gerencia que adelante las investigaciones y seguimientos a los que haya lugar para llegar al fondo de esta situación», manifestó Santoyo Gutiérrez.
Ante esta contingencia, los pacientes que se encontraban allí hospitalizados, serán manejados en área aislada, especial para ellos, donde continuarán su tratamiento médico con todas las medidas de seguridad.
«Así mismo, y de manera articulada, la Secretaría de Salud de Boyacá con la gerencia del Hospital San Rafael, han decidido tomar todas las medidas, en pro de prevenir contagios dentro de la institución y es por eso, que muchas de las madres gestantes que van a requerir de estos servicios, serán direccionadas a otras IPS que tengan Unidad de Cuidados Intensivos Neonatal, mientras se hace el control epidemiológico de los casos allí presentados», agregó el secretario.
En el momento, la Secretaría de Salud de Boyacá se encuentra haciendo un seguimiento a todos los pacientes que se encontraban en la UCI neonatal y al personal de salud, con el fin de practicar las pruebas correspondientes y contener los contagios, además de solicitar el aislamiento preventivo de varias personas.
