Ante el crecimiento de casos de COVID-19 y la necesidad de unir esfuerzos para atención médica, la Gobernación de Boyacá y la Alcaldía de Tunja definieron unir esfuerzos para evitar que el sistema llegue a colapsar y genere dificultades mayores en la atención de la pandemia.
Es así como se definió que arranca un trabajo de optimización de la utilización hospitalaria de la ESE Santiago de Tunja para ayudar a disminuir la ocupación en otras IPS, en un trabajo que se espera articular entre la Alcaldía de la capital boyacense y la Gobernación de Boyacá.
«Actualmente las cifras son estables. Estamos en un 49% de ocupación de las Unidades de Cuidados Intensivos y hemos podido dar respuesta óptima hospitalaria. No obstante, el hospital Local de Tunja actualmente tiene 23 camas de hospitalización a las que se les puede dar ocupación para pacientes generales y atención interna de adultos. Eso es lo que queremos lograr para apoyar a los demás centros asistenciales», indicó Jairo Mauricio Santoyo Gutiérrez, secretario de Salud de Boyacá.
Actualmente en Tunja, las clínicas Mediláser y Los Andes tienen áreas especiales para atención de casos COVID. Así mismo, el hospital San Rafael y la clínica María Josefa Canelones son los principales centros de atención médica del virus.
