En alerta amarilla por ocupación en UCI, Unidades de Cuidados Intensivos, se encuentra actualmente el departamento de Boyacá. A hoy el porcentaje de ocupación es del 48%, tras tener un aumento en el pico por hechos ocurridos el fin de semana, en comportamientos prevenibles.
De acuerdo con el secretario de Salud departamental, Jairo Mauricio Santoyo Gutiérrez, once personas en un día llegaron a ocupar estas salas, siendo cinco por casos de COVID y los demás por morbilidades, pero más preocupante como consecuencia de actos de intolerancia y consumo de bebidas embriagantes.
«El consumo de licor seguido de riñas es lo que hoy nos afecta en ocupación hospitalaria, situación que no se registraba antes de que cambiaran las disposiciones. Son eventos controlables que por fortuna podemos atender gracias a la ampliación que se hizo pero si hay irresponsabilidad pero que no deberían estar dándonos más pacientes en momentos complejos como los actuales», indicó el funcionario.
A hoy hay 77 pacientes en UCI, de los cuales 35 son COVID. «Si durante dos días seguidos pasamos a un 60% de ocupación entraríamos a alerta naranja y eso cambiaría las medidas actuales para los municipios».
Y es que a propósito de medidas, si bien es cierto hoy se han permitido más libertades, las autoridades advierten que en cerca de diez días tendremos un balance de las mismas respecto a contagios y si hay irresponsabilidad ciudadana se tendrá que regresar a aislamientos estrictos.
«Por ahora, los municipios que pueden acudir a restricciones como los anteriores son los de alto riesgo, que para Boyacá son 25 de acuerdo con el informe que entrega el ministerio de Salud», señaló Santoyo.
No obstante, desde la secretaría de Salud de Boyacá tiene municipios de cuidado especial en seguimiento continúo, por aporte en hospitalización. Estos son:

