El 2022 no pinta muy bien para la minería en Boyacá, pues en los primeros meses ya son varios los números trágicos que se cuentan. Solo en enero se registraron dos emergencias, una en Socotá (dos personas fallecidas) y otra en Gámeza (una persona muerta).
En febrero son siete las emergencias registradas en: San Pablo de Borbur (una persona fallecida), Samacá con cinco muertes en el socavón, y le siguieron Sativasur, Ráquira, Boavita y Paipa, cada una con un fallecido a causa del accidente minero. La última emergencia se registró también en febrero en Tasco, donde la tragedia enlutó a 15 familias.
Así las cosas, el departamento se mantiene en el deshonroso primer lugar en accidentes mineros. En 2021 fueron 36 emergencias y 52 víctimas mortales, según la Agencia Nacional de Minería -ANM-.
