A través de un comunicado la EPS Famisanar informó a sus afiliados que la empresa no está en proceso de liquidación, como circuló por redes sociales. La entidad se encuentra bajo una medida de intervención forzosa y por ende continuará prestando todos los servicios.
Esta fue la declaración de la Agente Especial Interventora, Sandra Jaramillo Ayala:
“Queremos enviar un mensaje de tranquilidad a los más de tres millones de afiliados a la EPS Famisanar y a todos nuestros aliados estratégicos. La EPS ha sido objeto de una medida de intervención forzosa administrativa para administrar por el término de un año y desde este momento nuestro compromiso es por el mejoramiento continuo de la calidad en la prestación de nuestros servicios y por mantener relaciones de valor con nuestros usuarios y con nuestros aliados estratégicos”.
La medida fue tomada El pasado viernes 15 de septiembre por parte de la Superintendencia de Salud y de acuerdo con la entidad, esta decisión se tomó ante el deterioro de la situación económica de la EPS y porque en comparación con el año 2022 hubo un aumento del 24% en el volumen de quejas por parte de los usuarios.
Durante una auditoría encontraron que los motivos más frecuentes por los que se presentaban tutelas en contra de la empresa eran la inoportunidad en la asignación de citas y la entrega tardía de insumos, dispositivos o medicamentos necesarios.
Sandra Milena Jaramillo será la encargada de que la EPS cumpla las ordenes de la Supersalud para garantizar el acceso a la salud de todos los afiliados. Por esta razón los usuarios no deberían ver cambios negativos en la atención recibida.
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