Un botón de pánico es el único elemento de protección que tiene William Correa, alcalde del municipio de Socotá, pese a llevar varios meses recibiendo amenazas por parte de grupos al margen de la ley especialmente el Eln, lo que motivó a que presentara su renuncia en el marco de un consejo de seguridad virtual que se adelantaba entre autoridades del departamento de Boyacá y el ministro de Defensa, Carlos Holmes Trujillo.
Según el mandatario, desde que se encontraba en campaña empezó a recibir advertencias de situaciones que atentarían contra su vida, circunstancia que se repite con burgomaestres de las provincias Norte, Gutiérrez y Valderrama.
«Hay alcaldes que no se pronuncian respecto a lo que nos está pasando porque tienen miedo a las retaliaciones que pueda tener la guerrilla. Siempre hablo yo porque no es lógico que vivamos en medio de la irresponsabilidad del Estado y ante la falta de gobernabilidad hay que pronunciarse», dijo Correa en diálogo con UHN, agregando que hay una acción de tutela que ampara sus derechos fundamentales y obliga a la Unidad Nacional de Protección, UNP, brindar un vehículo blindado, así como escolta, pero hasta el momento no ha llegado ni carro ni equipo de seguridad.
«Estamos en la tierra del olvido y lo cierto es que más alcaldes pueden renunciar porque ante esta insostenible situación no podemos arriesgarnos. Yo solicité la renuncia y he decidido hacer un traslado seguro con mi familia a Bogotá. El lunes estaré allí para un primer proceso con las autoridades nacionales», indicó el mandatario.
Respuesta de la Gobernación de Boyacá
En diálogo con UHN, la secretaria de Gobierno del departamento, Yuly Paola Acuña Rincón manifestó que efectivamente en el marco del encuentro virtual el alcalde manifestó que se veía obligado a renunciar a su cargo, sin embargo no lo ha hecho oficialmente.
«Desde el 21 de mayo estamos haciendo el trámite pertinente para la protección de los 14 alcaldes que se encuentran en riesgo. Para ello, la Policía de Boyacá adelanta los estudios que se presentarán ante la UNP, el alcalde de Socotá pide una camioneta y escolta, solicitud que está en curso», dijo la funcionaria.
De acuerdo con Acuña Rincón, la presencia de fuerza pública también se ha incrementado en las zonas de Boyacá que han emitido la alerta por amenazas.
No obstante a lo anterior, es preocupante lo que sucede actualmente en Boyacá pues la suma de amenazas y la presencia de grupos al margen de ley deja en evidencia que la región no es el paraíso de paz que se ha dicho por años.
