Los cambios climáticos cuyo impacto se ha incrementado en los últimos días, están generado un creciente pico de enfermedades asociadas al sistema respiratorio de las personas, especialmente en niñez, adultos mayores y personas con cuadros crónicos debilitantes.
Esta circunstancia ha desencadenado un alto flujo de pacientes en las diferentes instituciones de la red hospitalaria del departamento, tanto pública como privada, y se ha generado una sobreocupación, especialmente en los servicios de urgencias.
La primera institución en advertir la problemática fue el Hospital Universitario San Rafael de Tunja, que el pasado 15 de mayo declaró alerta roja tanto en la UCI pediátrica como en el servicio de urgencias.
Entre tanto, el viernes anterior el Hospital Regional de Duitama, informó que a la fecha (24 de mayo), se encontraba con una tasa de sobreocupación, en observación del 178% y en hospitalización pediátrica 192%.
“Estamos mirando con el equipo de salud pública de la secretaría y con el centro regulador, para implementar el plan de contingencia que se adoptó en reunión técnica el viernes 24 de mayo, para generar espacios desde el primer nivel de atención evitando al máximo que un buen número de esos niños y adultos nos lleguen al tercer nivel, que es donde esta el problema”, dijo Oscar Manuel Jiménez Espinosa, secretario de Salud de Boyacá.
De acuerdo con los análisis, la idea es que las instituciones de primer y segundo nivel o regionales, atiendan la mayoría de pacientes y no sea necesario que lleguen con mayores complicaciones a la alta complejidad.
