Tres días de luto se declararon en Boavita tras conocerse el asesinato de Miguel Ángel, un niño de escasos 9 años de vida a quien su padrastro le arrebató la existencia.
Según la denuncia que reposa ante la Comisaría municipal, desde hace varios meses el menor asesinado y su señora madre eran víctimas de violencia por parte de quien fuera la pareja de la ciudadana, sin embargo y pese a la medida de protección no se pudieron retirar de su espacio de vulnerabilidad.
«Tengo entendido que ellos seguían viviendo juntos y desde la Comisaría se estaba haciendo el acompañamiento, junto con la Policía, para vitar un hecho mayor», dijo a UHN Fabio Figuera Jiménez, alcalde de Boavita, versión que según la comunidad es falsa puesto que la mujer intentó buscar ayuda para huir del victimario protegiendo su vida y la de su hijo, pero no encontró la forma de hacerlo.
El mandatario también manifestó que este es un hecho aislado y en la localidad se vienen adelantando acciones de protección y apoyo a menores y sus familias para evitar círculos de violencia.
Las fallas
Desde la secretaría de Integración Social de Boyacá en cabeza de Lina Cecilia Chiquillo se indicó a UHN que hubo fallas en este caso a falta de articulación, acompañamiento y traslado de las víctimas a un sitio seguro, mediante aislamiento lejos del agresor.
«Lamentablemente cuando se denuncia, las comisarías quedan sin dientes adicionales a entregar una medida de protección. En este caso falló la EPS al no bridar refugio a la mujer luego de que ella diera a conocer que el agresor por poco le quita la vida. Es una situación recurrente en la región a falta de hogares de paso, casas refugio y operatividad de las entidades prestadoras de salud para que quien denuncia pueda resguardarse junto con sus hijos mientras proceden a capturar a quien les está poniendo en estado de vulnerabilidad. Es por eso que seguimos insistiendo en direccionar acciones en territorio por parte de todas las autoridades que están implicadas en la protección de mujeres, menores y familias», puntualizó Lina Cecilia Chiquillo, secretaria de Integración Social de Boyacá.
Investigación y captura
Como presunto autor del delito de homicidio agravado fue imputado por la Fiscalía un hombre de 43 años de edad quien, al parecer, estaría comprometido en el asesinado del hijo de su excompañera sentimental.
Según se conoció, el día del cumpleaños número nueve de la víctima, su padre biológico le regaló una bicicleta en la que el menor salió a pasear por la vereda Lagunilla del municipio de Boavita (Boyacá).
Con el paso de las horas la familia no tuvo conocimiento del paradero del menor por lo que reportó su desaparición ante la policía. Horas después el propio padre del niño fue quien encontró el cuerpo sin vida de su hijo con varias heridas causadas con arma corto punzante.
En el curso de la investigación varias personas dijeron haber visto a la víctima con el procesado, por lo cual se procedió a su búsqueda para conocer su versión. Integrantes de la Policía Departamental implementaron un plan candado ubicando al implicado en inmediaciones de un centro educativo del municipio de Soatá (Boyacá).
Como parte del material probatorio recaudado la policía judicial encontró las prendas que vestía el implicado con lo que serían manchadas de sangre.
En las audiencias concentradas también se dio a conocer que la madre de la víctima había tenido una relación sentimental con el procesado, la misma que decidió terminar luego que en un aparente ataque de celos el hombre la mujer con arma blanca.
El procesado no aceptó los cargos endilgados por una fiscal de la Seccional Boyacá y fue cobijado con medida de aseguramiento en la cárcel El Olivo del municipio de Santa Rosa de Viterbo.
