En las últimas horas se confirmaron diez pacientes contagiados de COVID-19 en el Centro de Rehabilitación Integral de Boyacá, CRIB, en Tunja, por lo cual la institución advirtió brote con notificación a la secretaría de Salud departamental.
De acuerdo con la gerente del centro, Zulma Montaña, los pacientes que actualmente se encuentran internados en la unidad de enfermos crónicos no habían presentado síntomas y la prueba les fue practicada por haber tenido contacto con un trabajador de salud, a cargo de ellos, que resultó positivo al virus en días pasados.
«A 24 pacientes de la unidad se les practicó la prueba, de los cuales diez nos han sido confirmados. No es de fácil manejo la situación porque son pacientes especiales que difícilmente mantienen las medidas de bioseguridad que se exigen, por eso hemos hecho el aislamiento preventivo y dispuesto de la mayor cantidad de medidas posibles», indicó la funcionaria.
Ante el brote, la secretaría de Salud de Boyacá adelantó hoy una visita en el centro en la cual «realizó observaciones en cuanto al correcto uso de los elementos de bioseguridad y de celulares, pues notó que se emplean estos dispositivos sin las labores de desinfección requeridas», agregó Montaña.
Denuncias
En comunicaciones recibidas por UHN, trabajadores que han pedido reserva de identidad, manifestaron que no han contado con los elementos de protección necesarios y que hay diferentes anomalías que según ellos facilitaron el brote.
Al respecto la gerente indicó que tienen todos los soportes de entrega de indumentaria necesaria y que con la evaluación adelantada por la dependencia de Salud departamental se despejarán las dudas de las demás denuncias.
Hasta el momento no hay pronunciamiento de la secretaría de Salud de Boyacá.
