La temporada invernal viene afectando a Boyacá desde febrero cuando estaba generando problemas en Occidente y Oriente, pero ya se extienden las afectaciones al pie de monte llanero y al norte. Las emergencias más graves actualmente las viven Duitama y Briceño donde varias veredas quedaron incomunicadas por la pérdida de banca den las vías y movimientos en masa.
La temporada de lluvias continúa y tiene al 80% de Boyacá en alerta amarilla por eso se hacen llamados especiales a las alcaldías. Cada mandatario conoce su municipio por ende sabe dónde deben estar aún más atentos. Por ejemplo, en Socha, Tasco y Paz de Río tienen alteraciones geológicas históricamente. Hacer seguimiento en Sativanorte y Sativasur que ya fueron reubicados en su momento, así lo dio a conocer Guillermo Flechas, director (e) de la Unidad Administrativa Especial de Gestión del Riesgo de Boyacá.
En Socotá deben estar pendientes por la inestabilidad geológica pues es su mayor ‘talón de Aquiles’, también hay recomendaciones para Jericó, Chita, Maripí, Moniquirá, Quípama y Santa María por la amenaza de movimientos en masa que es muy alta en estos municipios. Finalmente, a Pajarito les piden una especial acción por la vía del Cusiana, allí se está haciendo seguimiento constante.
