Para el 22 de abril de 2019, el entonces gobernador de Boyacá, Carlos Andrés Amaya anunció el recibo de compra de las antiguas las instalaciones de la Clínica Esimed para poner allí en funcionamiento la Unidad Materno Infantil Bicentenario María Josefa Canelones, no obstante y pese a la inversión cercana a los 25 mil millones de pesos a la fecha no se ha dado apertura a la obra.
La inversión se dio por el orden de 11 mil 613 millones de pesos por parte del hospital San Rafael de Tunja y 13 mil 613 millones de pesos del Gobierno departamental. Posterior al pago se iniciaron los trabajos de adecuación de la infraestructura y dotación, pero a pesar de los millonarios recursos, según se ha conocida hasta el momento, las gestiones para poder avanzar en construcción no han dado el avance que se esperaba por permisos que se deben tramitar para ampliar la infraestructura.
Ahora, de acuerdo con el diputado Yury Neill Díaz Aranguren, la Asamblea de Boyacá iniciará revisión de la bolsa de recursos para infraestructura hospitalaria ya que se necesitan 3mil 500 millones de pesos para el hospital de Miraflores y 7 mil millones de pesos para la culminación de obras y dotación de la clínica Materno Infantil.
«Esperamos que estos no sean elefantes blancos, por eso tramitaremos con agilidad una nueva ordenanza para que las obras de salud que tanto se necesitan en la región», indicó el diputado.
