Las importaciones masivas de leche en polvo y derivados lácteos amenazan a miles de productores colombianos. El pronunciamiento la hicieron los ganaderos ante el daño que las importaciones de cualquier cantidad de leche y derivados lácteos sin pagar impuestos le causan a la ganadería del país, poniendo en riesgo su misma existencia, a partir de la apertura total programada para el año 2024 con Estados Unidos y 2026 con la Unión Europea, llaman a todos los ganaderos, a sus organizaciones, a los pequeños y medianos distribuidores y procesadores a cerrar filas en defensa de un sector que en su cadena genera más de un millón y medio de puestos de trabajo y es base de la estabilidad social y económica de 1.104 de los 1.122 municipios de nuestro país.
“Completamente justificada la convocatoria a la movilización de los ganaderos hecha en Cartagena. La desbocada carrera de los importadores por hacerse a las 14.226 toneladas de leche en polvo con cero aranceles permitidas por el Tratado de Libre Comercio – TLC con Estados Unidos para este año, pone en riesgo la frágil economía familiar de nuestros productores de leche”.
Para el año 2022, de nuevo avizora una nueva crisis atizada por las más de 75 mil toneladas de derivados lácteos que llegarán al país que reemplazan la producción nacional, siendo la antesala la desaparición de la actividad de miles productores de leche a partir de la segunda mitad de la década, con la avalancha del vital alimento que llegará de la producción americana y europea, altamente subsidiada poniendo en jaque un sector tan estratégico para la seguridad alimentaria.
“Los más de 320 mil ganaderos colombianos, producimos alrededor de 7.400 millones de litros de leche al año, suficientes para abastecer el mercado interno, con pírrico apoyo estatal, enfrentados a unos costos de producción considerados los más altos del continente, hoy desbordados por las secuelas de la pandemia, que arrebataron de un solo tajo el pobre incremento al precio del litro pagado al productor que fue decretado”.
