Según declaraciones que circularon por las redes sociales, en el patio número 1 del centro penitenciario la escasez de alimentos estaría “llevando a una crisis humanitaria” y tendrían, según sus palabras “a personas desmayadas por el hambre”.
Para constatar la veracidad de la información el Defensor del Pueblo de Boyacá, Jorge Eliécer Cortés, visitó la cárcel y esto le dijo a Última Hora Noticias:
“Ante las denuncias que se presentaron el 7 de diciembre, la defensoría del pueblo acudió al instituto carcelario y en una mesa de trabajo junto con la Procuraduría, la Dirección Nacional del INPEC, con el operador que entrega los alimentos y con unas delegaciones de los internos se logró establecer la problemática y algunas soluciones.
Esta obedece a que el cambio de operador generó un gran trastorno en el suministro de los alimentos de manera adecuada, en los tiempos adecuados y en las calidades adecuadas, pues obviamente este operador al parecer no tiene ni la capacidad logística, ni financiera para suministrar los alimentos en la debida forma y eso ha llevado a que se estén entregando con otra calidad, cantidad y sobre todo en unos tiempos diferentes”.
De acuerdo con el defensor del Pueblo, el desayuno se estaría entregando a las cinco de la tarde y el almuerzo a las siete de la noche. De otra parte se conoció que la caldera de la cárcel no está prestando su servicio en la debida forma lo que también retrasa el servicio de alimentación.
De la mesa de trabajo surgieron compromisos para que el servicio se preste de mejor manera en cuanto al tiempo, cantidad y calidad. Los entes de control realizarán el debido seguimiento para salvaguardar los derechos humanos de los reclusos.
Imagen tomada de: www.expreso.ec
