Desde hace tres años Maurel & Prom anunció su deseo de explorar y explotar en cuatro municipios de Boyacá, uno de ellos Corrales. Desde ese momento ha sido rechazada esa idea entre las comunidades de Tasco, Betéitiva, Busbanzá y Corrales, quienes dicen que ese proyecto va a generar problemas ambientales en las localidades.
Luego de 2019 se han realizado varias socializaciones, se ha adelantado el estudio por parte de la empresa y la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales ha escuchado a algunos actores, para que finalmente, el año pasado, diera luz verde a esa licencia, lo que provocó descontento entre las comunidades.
A raíz de esas tantas dificultades y solicitudes de las comunidades, algunos voceros de los habitantes se dirigieron a Bogotá en días anteriores para hablar con la Anla y el Ministerio de Ambiente para que se revoque la licencia. Ellos aseguran que en las socializaciones nunca fueron escuchados y que sus propios estudios de riesgo no fueron tomados en cuenta a la hora de dar el veredicto, dijo Mauricio Reyes, habitante de Corrales.
Dicen que por lo menos vieron el interés de escuchar a los habitantes, con ese interés dicen quedar con un alivio para que por lo menos se evalúe la situación, pues ellos no van a permitir que la empresa llegue realmente al territorio a explorar y explotar. Hay intereses de revisar los documentos planteados en la reunión en mención.
Esta solicitud es el primer paso que toman las comunidades, esperan que sea suficiente, pero de la misma manera dicen que no descartan las vías de hecho para evitar que la empresa quiera llegar con sus equipos a los cuatro municipios del departamento de Boyacá.
Se espera que a más tardar en febrero del próximo año, se hayan hechos los análisis responsables y se haya evaluado el proceso solicitado por las comunidades para saber si se revoca o no la licencia ambiental ya otorgada a Maurel & Prom el año pasado, manifestó en Última Hora Noticias el habitante de Corrales.
