A raíz del sonado escándalo de corrupción de la Unidad para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), que involucra a Sandra Ortiz, exconsejera Presidencial para las Regiones y a Iván Name, presidente del Congreso, dos cabezas visibles del partido Alianza Verde, los exalcaldes de Bogotá Antanas Mockus y Claudia López, decidieron renunciar a la colectividad.
Mockus, figura representativa del mencionado movimiento político, consideró que los últimos acontecimientos en los que está comprometida la imagen del partido, van en contravía de sus principios éticos, posición a la que se sumó Claudia López, para manifestar que junto al profesor se retiraba de ese movimiento político.
En su carta de renuncia, que Mockus hizo llegar a la dirección del Partido dice:
«Después de analizar los recientes y escandalosos sucesos nacionales y de analizar las denuncias de corrupción que han registrado los medios de comunicación en los últimos días, es evidente que muchos sectores en la Alianza Verde no han incorporado los principios que dieron lugar a la formación de la colectividad», expresó Antanas en su carta de renuncia.
«En consecuencia, siguiendo los preceptos éticos que han sido el fundamento y la bandera de mi vida, he decidido retirarme del partido. Si bien espero que los involucrados puedan defenderse en las condiciones que establece el Estado de Derecho, considero que la gravedad de lo denunciado hace que mi participación en la colectividad sea insostenible».
A su turno Claudia López indicó : «llegué con la ola Verde que nos inspiró a millones de ciudadanos a entrar a la vida y el servicio público y me voy porque el Partido Verde terminó cooptado por una minoría petrista que no representa ni honra los valores, prácticas y principios que he defendido y practicado en mi vida.
La justicia esclarecerá los gravísimos hechos de corrupción conforme a los principios del Estado de Derecho. Pero la gravedad del sectarismo, la corrupción y el abuso de poder que se revela en los recientes hechos y escándalos, me hacen imposible permanecer en el partido.
Los gobiernos pasan, y la ciudadanía queda. De la frustración y el desconcierto actual saldremos adelante trabajando duro, encontrando lo que nos une y construyendo movimientos colectivos y transparentes desde todas las regiones y ciudades de Colombia, que saquen adelante la justicia, la seguridad, bienestar social, económico y personal, y las oportunidades que los colombianos necesitamos y merecemos.
Los Recursos Públicos son Sagrados».
