La Procuraduría General de la Nación suspendió por tres meses al canciller Álvaro Leyva y lo llamó a juicio disciplinario, “por haberse extralimitado en el cumplimiento de sus funciones al declarar desierto el proceso de licitación para la producción de pasaportes”.
Según la sala Disciplinaria el canciller cometió dos faltas muy grave calificadas como a título de dolo, es decir, con conocimiento de causa. La primera al declarar desierta la licitación 001 de 2023 “sin tener los fundamentos fácticos, jurídicos y técnicos con lo que pudo trasgredir los principios de transparencia, economía y responsabilidad de la contratación estatal”.
La segunda, al decretar la urgencia manifiesta durante el desarrollo de la contratación sin existir, aparentemente, causales para adoptar esta determinación.
También fue de conocimiento público una reunión en un hotel de París entre funcionarios e interesados en esa licitación, a la que asistió el hijo del canciller, Jorge Leyva. Este aceptó haberse encontrado con funcionarios de la Cancillería en Francia, pero negó cualquier irregularidad.
Por su parte La firma afectada, Thomas Greg & Sons, entabló una demanda por 117.000 millones de pesos contra el Estado.
Imagen tomada de: elestado.net
