9 °C Tunja, CO
agosto 11, 2026

Escúchenos en vivo:

“Población venezolana no debe ser vista como un problema”: Agencia Pandi

Pese a la llegada masiva de venezolanos a Colombia, se debe evitar a toda costa la xenofobia y estigmatizar a esta población. Es necesario focalizar donde están los responsables de esa situación y cómo se están manejando los recursos que llegan de cooperación internacional para atender a estas personas, así lo manifestó Ximena Norato Palomeque, directora Agencia Pandi (Agencia de Comunicaciones Periodismo Aliado de la Niñez, el Desarrollo Social y la Investigación),

Si bien hay una problemática por la llegada masiva de migrantes venezolanos, también es conocido que estas personas dejan sus entornos no por gusto, sino por la necesidad de comer, proteger a sus hijos, ayudar a los familiares que dejan en ese país y en términos generales por pura supervivencia, pues pese a estar en su tierra natal, en la que formaron su hogar y generaron su proyecto de vida, actualmente no hay garantías para vivir allí, eso los lleva abandonar todo cuanto han conseguido, soltar sus lazos de sangre y desplazarse a otro país a buscar una oportunidad de subsistencia, de manera legal y sin afectar a nadie, pero cuando no hay oportunidades, algunos infortunadamente, deben acudir a prácticas poco ortodoxas para garantizar el techo y la comida de sus hijos, y eso, si bien no es correcto, tampoco los hace criminales, ya que son solo seres humanos con necesidades que deben satisfacer, y para eso varios países cuentan con la normatividad y legislación clara que garantice la protección de sus derechos, previo cumplimiento de algunos deberes, pero lo realmente cierto es que están aquí y se les debe brindar las buenas condiciones durante su permanencia, a la espera que en corto tiempo, mejore la situación en Venezuela, su país natal.

“Lo que buscamos es demostrar que tenemos más razones de estereotipos, percepciones y creencias que de conocimiento, por eso queremos poner la información de la mano con lo humano, que dejemos de ver esto como un problema y lo veamos como una oportunidad, que entendamos que debemos como periodistas poner el foco de nuestros lentes en los responsables de la situación que viven los migrantes, y cuando demos información, pensar que estamos hablando de nuestros hijos, hermanos, padres y evitar términos xenófobos, que humanicemos con nuestras historias, que a la vez, seamos vigilantes de que está pasando con los recursos para ellos y ver qué es lo que se pierde en el camino, debemos preguntarnos cuál es el verdadero problema y el desde el periodismo debemos contribuir a construir un mejor país y con discursos xenófobos no es el camino», significó la directora Ximena Norato.

Historias

Esperanza Yepes abogada colombiana, formada en Venezuela, con 52 años de edad, casada con un médico, dice que el suelo de los dos no alcanzaba ni para comprar un kilo de arroz, ver el hambre, la falta de oportunidades y la situación que se venía hizo que dejará el país al cual llegó con su familia, siendo una niña, huyendo de la violencia, y regresar al país donde nació, sin saber que vendría a afrontar una situación muy lamentable.

«Estoy en Colombia como forma de escape de la situación de Venezuela, donde todos los días nos violan nuestros derechos humanos, el detonante, fue ver que no teníamos que comer, mis hijos pasaban hambre, por eso me vine a mi tierra, buscando el calor de mi tierra y lo que encontré es desprecio, rechazo y tengo que hacer cosas que nunca había hecho pero que me permiten vivir, pero a pesar de eso, trabajo duro y puedo desayunar, almorzar y comer, tengo que ahorrar para que muy pronto mi esposo esté aquí conmigo y podamos sostenernos, mientras llega el día de volver al país donde una vez tuvo todo” indicó la abogada Esperanza Ayala.  

Lorena Martínez Arroyos, estudiante de sexto semestre de medicina, con 24 años de edad, tenía carro, casa, y un buen futuro, pero empezó la decadencia y los docentes ya no iban a clase por falta de pagos, un día sus compañeros le dijeron que toca hacer protestas y pelear por la educación, ella salió y cuando se vio en medio de balas, gases y un riesgo inminente, decidió que no quería eso para ella y su familia, por eso huyó.  

“En Colombia soy la vendedora de caramelos, ahora me toca lavar los carros, cambio mi aspecto y ahora no puedo ni ir a una peluquería, ni comprar unos zapatos, ahora solo puedo pensar reunir para pagar arriendo, mandarle comida a mi mamá y para un futuro, me da miedo ir a Venezuela, no por la situación actual, sino por querer quedarme con mi mamá a la que extraño mucho, pero sueño que esto cambie y volver a estar con mi mamá porque me hace mucha falta ella, mi familia y mi país”, dijo Lorena Martínez.

Foto: @AlejaPorraC

Noticias relacionadas

Un paso más cerca para proteger a los animales: Crespo

Reciben con alegría la Ley donde se prohíbe el uso de animales para controlar los desórdenes públicos, para que realmente la paz total se involucre a los animales y que sean vistos como víctimas del conflicto que se ha librado en Colombia. Proyecto de ley prohíbe el uso de animales en manifestaciones, espera sanción presidencial […]