Ocho muertos, entre ellos un niño, dejó la explosión de un caballo bomba en el centro del municipio de Chita Boyacá, el 10 de septiembre de 2003. El atentado fue atribuido a las extintas FARC.
Para esa época el municipio no contaba con policía y su alcalde gobernaba desde otra localidad por amenazas de la guerrilla, lo que hizo suponer que el atentado iba en contra de la población civil.
Según declaraciones de los pobladores el grupo subversivo obligó a un campesino a que llevara el “caballo bomba” cargado con explosivos hasta el centro de la localidad. El hombre lo abandonó allí y emprendió la huida.
A la 1:30 de la tarde la carga que llevaba el caballo explotó a una cuadra de la plaza principal, en el sitio conocido como La Cadena, dejando un saldo de tres casas colapsadas y ocho personas muertas. Otros 15 individuos resultaron heridos y fueron trasladados en carros particulares a los hospitales de Soatá y La Uvita, pues el municipio no contaba con puesto de salud.
Hoy, después de 20 años, la población continua a la espera de la verdad, de respuestas que les aclaren lo sucedido ese 10 de septiembre. Entre lágrimas, las personas recuerdan a sus seres queridos, que decenas de viviendas quedaron destruidas y que el pánico de aquel lamentable día aún los acompaña.
Imagen tomada de: headtopics.com
