A pesar de que las tarjetas bancarias cuentan con mucha seguridad, los amigos de lo ajeno se las ingenian para sacarle plata a las personas sin que se den cuenta. La forma más sencilla para hacerlo es cuando los usuarios digitan sus claves en sitios poco confiables, lo cual facilita que los ladrones obtengan la información.
La Revista Semana publicó en día de hoy, jueves 21 de septiembre, un artículo donde La Universidad Veracruzana da a conocer 7 consejos para evitar caer en manos de la delincuencia. Estos son los tips:
“No perder de vista la tarjeta en ningún momento. Se han conocido casos de clonaciones, no solo en dispensadores de dinero, sino también en locales comerciales, restaurantes y otros establecimientos donde se extravían las tarjetas”.
“Solicitar una tarjeta de crédito con chip para realizar compras en tiendas físicas. De este modo, se puede proteger el dinero contra el robo a través de los sistemas de puntos de pago”.
«Tenga una tarjeta con crédito limitado para compras por internet. Este consejo es particular y poca gente lo emplea, pero cuenta con grandes beneficios. Disponer una tarjeta solo para eso facilitará el monitoreo de las compras en línea. También conocidas como tarjetas virtuales y se pueden solicitar directamente con las entidades bancarias”.
“Cuidar la clave secreta de cada tarjeta financiera o comercial. Sin ese dato a disposición, le será imposible a los criminales clonarlas2.
“Luego de retirar dinero de algún cajero, es importante guardar los comprobantes y revisar los saldo con periodicidad”.
“Utilizar una clave complicada, pero que el usuario pueda memorizar sin problemas y evitar hacer uso de fechas o datos representativos como direcciones o aniversarios, puesto que estos son fácilmente deducibles”.
“Cambiar las claves con frecuencia”.
El artículo también señala que uno de los métodos más utilizados consiste en preinstalar un software maligno en los cajeros automáticos. La persona no sospecha nada por lo tanto inserta su tarjeta en la banda magnética. El cajero la lee sin problema, pero desde ese momento toda la información está siendo copiada en una base de datos de libre acceso para los ladrones.
Luego de esto lo único que necesitan los delincuentes es la clave de la tarjeta, la que generalmente es grabada con una cámara instalada en el cajero. La banda magnética del cajero registrará el nombre del dueño de la tarjeta, su número, fecha de expiración, el PIN y otros datos importantes. Así la tarjeta ya estará clonada.
Tomado de la página en X de la Revista Semana
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