Desde las 9:00 p.m. de ayer 7 y hasta las 7:00 a.m. de hoy 8 de octubre, se realizó cierre temporal del área de urgencias de la Clínica María Josefa Canelones de Tunja por contagios de COVID-19 en el personal de primera línea de atención. Cabe recordar que este centro asistencial es el encargado de atender la pandemia principalmente a sintomáticos, sospechosos y casos con gravedad.
De acuerdo con la información entregada por el gerente del hospital San Rafael de Tunja, que maneja el centro asistencial, de 55 funcionarios que trabajan en el área de urgencias de los cuales diez dieron positivo en un primer tamizaje y después se sumaron cuatro más.
«Con esta situación tomamos la decisión de hacer suspensión del servicio y proceder a doble desinfección. Con iluminometría se adelantó la evaluación de resultados y a partir de la misma se dio la reapertura. El tercer y cuarto piso, de UCI así como de hospitalización, no se vieron afectados por el brote por lo que los demás servicios no se vieron comprometidos», dijo el funcionario en diálogo con UHN.
Causas
Dentro de los análisis adelantados, el personal de salud resultó contagiado por fuera del centro asistencial y algunos por contactos estrechos con familiares.
«Así mismo nos encontramos con que se cometían imprudencias a la hora de tomar alimentos y en los dormitorios donde se ocupaban por dos o tres personas un cuarto. Estas situaciones serán remedidas para evitar cualquier rebrote», puntualizó Hurtado.
Agregó que la Institución de manera permanente hace un seguimiento a cada uno de los funcionarios afectados y apoyo a sus familias. A la fecha todos se encuentran estables y en sus domicilios.
Por último, en comunicado emitido a la opinión pública señalaron que, «el hospital San Rafael de Tunja lamenta esta situación que se presenta en los trabajadores que comprometidos con la salud de los boyacenses se deben exponer a diario, aún cuando cuentan con todos los elementos de protección personal requeridos para asistir a pacientes con cuadros respiratorios».
