Trabajadores y pacientes de la clínica Garper Médica SAS de Tunja, han manifestado su preocupación por lo que está pasando con la institución en los últimos meses, frente al cierre de servicios e incumplimientos en los pagos salariales y de seguridad social de la planta de personal.
Según se conoció, la problemática comenzó el 29 de febrero de 2024 cuando la Secretaría de Salud de Boyacá, realizó una visita a la clínica, en la que se ordenó el cierre de áreas como hemodinamia, hospitalización, radiología y salas de cirugía, porque presentaban problemas locativos. Esta situación obligó a suspender la atención de estos servicios durante 3 meses, tiempo inicialmente establecido para adelantar las adecuaciones exigidas por la Secretaría.
Ante esta situación, el 8 de marzo las directivas de la clínica forzaron a los trabajadores a firmar una licencia no remunerada por 90 días, plazo permitido por la ley; desde el área de coordinación médica y administrativa, con sede en Bogotá, enviaron las cartas ya diligenciadas para que solamente tuvieran que ser firmadas. Unos trabajadores accedieron, otros se opusieron y otros renunciaron.
Entre tanto y para mantener activa la clínica, durante los meses de marzo, abril y mayo se atendieron pacientes de consulta externa en los servicios que aún estaban habilitados. Apareció entonces el pago salarial del mes de marzo, al personal que todavía estaba activo, pero curiosamente, aunque se les hizo el descuento de los aportes de seguridad social, la clínica no pagó esta obligación a las entidades respectivas.
En medio de la preocupación, los trabajadores decidieron comunicarse con la gerencia en Bogotá, como respuesta les enviaron un link para una reunión virtual el 16 de mayo, en la que José Gilberto Rodríguez Reyes, director general de Vórtice, organización que brinda apoyo gerencial a Garper Médica S.A.S,les dijo que no tenían recursos porque las EPS no le habían pagado las deudas a la clínica y además tienen varias cuentas de la compañía embargadas, pero que se tenía previsto abrir a partir del 15 de junio, y que estaban haciendo todo lo posible para conseguir los recursos necesarios.
Estas afirmaciones concuerdan con lo manifestado por Rodríguez Reyes al ser consultado por Última Hora Noticias: “Evidentemente la organización ha tenido problemas muy importantes en la caja, motivo que ha ocasionado el no poder atender esos pagos. Eso es una realidad que no pretendemos esconder porque es la realidad de la compañía. (…) la ausencia para atender los meses de abril, mayo y junio corresponden a que algunas EPS intervenidas congelaron recursos que se les deben a Garper, estamos hablando de nuestro cliente más importante que se llama Famisanar, y toma una decisión por efectos de la intervención y congelan una cartera que en ese momento podría estar en $4.500 millones, entonces si no recibimos los recursos, no podemos atender nuestras obligaciones”.
Ya para el 29 de mayo, y ante más de 40 querelles presentadas, el Ministerio del Trabajo interviene y se acuerdan los siguientes puntos:
- 4 de junio, pago de la seguridad social de los trabajadores en condición de vulnerabilidad.
- 14 de junio, pago de la seguridad social de todos los trabajadores.
- 20 de junio, pago de salarios del mes de abril.
- 15 de julio, pago de salarios de mayo, junto con la prima de servicios de junio.
- Proponer un plan de contingencia para lo que resta del 2024.
Pasaron los días, llegaron las fechas establecidas y hasta el momento se han incumplido todos los acuerdos pactados
A la compleja situación se suma que el 7 de junio la Secretaria de Salud de Boyacá, realiza nueva visita a la clínica y ordena el cierre del servicio de cardiología, con las consabidas consecuencias para los pacientes que tenían exámenes o diagnósticos pendientes.
Para agudizar la problemática, el pasado 8 de junio se cumplió el plazo para los trabajadores que habían firmado la licencia no remunerada. Como en Tunja nadie les dio respuesta sobre la situación a seguir, enviaron un correo al área administrativa en Bogotá y la respuesta fue que se devolvieran para la casa hasta nuevo aviso.
Hoy estamos a 19 de junio, la clínica no abrió como se había indicado y contrario a ello, se conoció que los arreglos exigidos por la Secretaría no avanzan, pues el personal encargado de pintar y arreglar decidió irse por falta de pago.
Pese a todo, José Gilberto Rodríguez Reyes, manifestó que “se está trabajando para superar la situación, la compañía reconoce las acreencias laborales y cumplirá con los respectivos pagos. Garper seguirá luchando para mantenerse como organización en Tunja Y Bogotá y no se puede perder el esfuerzo de 30 años para construir esta organización.”
Ante la dificultades que afrontan, los trabajadores analizan la posibilidad de adelantar un plantón para el próximo viernes 21 de junio, considerando que ninguno de los acuerdos ha sido cumplido y que se encuentran desamparados en todo sentido.
(Foto: Facebook Garper Medica SAS)
