El 2023, al ser el último año de trabajo de las actuales administraciones, son muchas las tareas que tienen los concejos municipales como veedores de la ciudadanía, todo enfocado en verificar que las promesas hechas y lo contemplado en el Plan de Desarrollo se cumpla, así se debe hacer en la capital boyacense.
El Concejo de Tunja se prepara para tocar temas esenciales en este último año, más allá de los controles políticos, que están siendo solicitados con urgencia por la ciudadanía, se enfocarán en el Plan de Ordenamiento Territorial, como uno de los principales proyectos que se evaluará en los primeros meses de 2023 y que deben tener un carácter de urgencia.
De la misma manera se deben evaluar diferentes procesos como lo son los proyectos sociales y de infraestructura de los que se han venido hablando en los últimos meses y que deben quedar ejecutados antes de diciembre de este año, así lo ha manifestado Camilo Hoyos, concejal del partido Conservador en la capital boyacense.
Desde luego, los ojos estarán centrados en el proyecto del empréstito que le fue autorizado a Luis Alejandro Fúneme en diciembre de 2020 y que contempla 18 proyectos que fueron a su vez incluidos en el Plan de Desarrollo de la ciudad. A estos procesos y obras se les debe poner lupa para conocer el avance de las que están en ejecución y conocer las razones de aquellas tareas que aún no han iniciado.
Hoyos fue uno de los concejales que en diciembre respaldó el empréstito y fue quien dio una ponencia positiva en su momento para que el endeudamiento fuera respaldado por las mayorías en el Concejo de la ciudad, por lo que ahora, el compromiso debe ser informar a la ciudadanía sobre lo que ha sucedido con cada uno de estos proyectos.
