Han pasado diez días desde que se confirmó el brote de COVID-19 en el hospital San Rafael de Tunja y, a hoy, aun se desconoce la raíz del mismo, por lo cual la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales sigue cerrada generando sobre ocupación en las clínicas Mediláser y Los Andes de Tunja.
Antecedentes
El pasado 18 de mayo Jairo Mauricio Santoyo Gutiérrez, secretario de Salud de Boyacá, confirmó que sí había un brote de COVID-19 que se debía controlar con urgencia. «Por ello iniciamos aumento de muestras y rastreos que permitan determinar cuántas personas han resultado contagiadas. A la fecha son 389 pruebas que se han tomado en el hospital San Rafael, 289 ya salieron negativas, 53 de pacientes y 34 de trabajadores de salud están pendientes».
Y es que los casos de bebés que se infectaron en Tunja fue lo que encendió las alarmas en la ciudad:
11 de mayo: Menor de un mes de edad, de sexo femenino, producto de parto gemelar, pretérmino, quien se encontraba hospitalizada en el San Rafael. Falleció el 18 de mayo.
16 de mayo: (3) casos: Bebé masculino de 15 días, bebé masculino de 12 días y bebé femenino de 5 días, todos con antecedentes de prematurez, quienes se encontraban hospitalizados en la institución de salud de Tunja.
21 de mayo: Niño de 25 días de nacido, quien registró como antecedente haber estado hospitalizado en Tunja, por antecedentes de prematurez. Actualmente se encuentra en casa, con medidas de aislamiento.
Consecuencias
Ayer la Clínica Medilaser informó que a la fecha la ocupación de los servicios de gineco-obstetricia y cuidado intensivo neonatal sobrepasa la capacidad instalada y resolutiva generando un estado de emergencia Funcional, con imposibilidad de aceptar remisiones de usuarios para manejo y tratamiento en estas unidades asistenciales.
«A la fecha, no se tiene capacidad de atender a pacientes adicionales en estos servicios, por lo que no se dará trámite de aceptación a remisiones de pacientes en curso. Así las cosas, solicitamos se abstengan de enviar o direccionar a nuestra Institución remisiones en calidad de “URGENCIA VITAL”, pues no se cuenta, actualmente, con las condiciones en estos servicios, las cuales no serán aceptadas para ingreso, de no cumplir con lo establecido en el Decreto 4747 de 2007 sobre proceso de referencia y contrarreferencia, y, según instrucciones de la Secretaría de Salud de Boyacá, mediante Circulares No. 080 de Marzo 29 de 2019 y No. 122 de Mayo 20 de 2020, así como las disposiciones del Decreto Legislativo No. 538 de 12 de Abril de 2020», menciona el comunicado emitido por el centro asistencial.
La Clínica solicitó públicamente al centro regulador de urgencias, todos los prestadores y las EPS actuar con responsabilidad para no incurrir en hechos que pongan en riesgo la seguridad de los pacientes, así como la debida comprensión al respecto y se redireccione las solicitudes de remisión y envío de pacientes hacia otras instituciones de la Red de Prestadores hasta nueva notificación.
¿Dónde está la raíz del problema?
Más 400 pruebas se han tomado al personal que trabaja en el hospital San Rafael de Tunja, de los cuales uno ha salido positivo, lo que implica que aún no se encuentre el origen de brote de COVID-19 en el área neonatal.
«Sabemos que el gerente del hospital sigue adelantando las investigaciones, revisando los protocolos. En este sentido no podemos hablar de un periodo de tiempo exacto ni de fechas para la reapertura de la unidad sino de la pertinencia de seguir siguiendo un rastro y hasta que no haya un resultado concreto, hay que seguir manteniendo los protocolos que hasta el momento se han definido», dijo Santoyo Gutiérrez a Última Hora Noticias.
Expertos en salud pública señalan que bajo la situación que se registra actualmente en Tunja y el creciente aumento de casos en Boyacá ya se refleja el principio del colapso de la red pública por atención de COVID-19 adicional a las demás patologías.
No obstante, desde la cartera de salud departamental en ese sentido se dice que en equipamento ya se doblaron los implementos que se requieren en las Unidades de Cuidados Intensivos en Boyacá y que ahora el reto es encontrar el personal idóneo que atienda en estos espacios.
Soluciones
De otro lado, desde la secretaría de Protección Social de Tunja, la jefe de cartera Lucy Esperanza Rodríguez Pérez indicó que se está trabajando en pruebas rápidas y enlaces conjuntos con las EPS e IPS para poder hacer traslados a otras instituciones de salud, teniendo en cuenta las habilitadas en Bogotá.
Así mismo, el gerente de la ESE Santiago de Tunja anunció que el hospital local tendrá salas de partos ejecutando parte de los recursos que se recolectaron en la Unetón que realizó la Alcaldía municipal.
«Dentro de diez o 15 días tendríamos el espacio habilitado. Entre tanto, seguimos atendiendo y haciendo seguimiento a nuestras mujeres maternas a través de la línea rosa», dijo el funcionario a UHN.
