Pese a que recientemente el gobernador de Boyacá, Carlos Andrés Amaya Rodríguez, dijo que en el departamento disminuirá en un 100% la tarifa del impuesto de registro, para las viviendas de interés prioritario (VIP) y que para las de interés social (VIS), se aplicará un 30% de descuento, la preocupación en el sector de la construcción sigue latente.
Y es que, aunque la noticia fue bien recibida por el gremio, a través de la gerencia de Camacol Boyacá y Casanare, al considerar que tiene un importante trasfondo social, porque facilitará a las familias vulnerables la posibilidad de adquirir vivienda, el panorama sigue siendo poco alentador, si se tiene en cuenta que, en los próximos seis meses, la tasa de empleo del sector puede bajar hasta en un 50%.
“En el año 2023, las ventas se redujeron en un 51% y los lanzamientos en un 59%, lo que significa que las unidades de vivienda que en estos momentos se están construyendo, cuando terminen, y dado el número de ventas y lanzamientos de nuevos proyectos que deben llegar al punto de equilibrio, para que se inicie la construcción de las obras, es muy inferior a lo que se venía manejando en los años anteriores”, dijo Ana Elvia Ochoa Jiménez, gerente regional de Camacol Boyacá y Casanare.
Para la ejecutiva de la construcción, esta perspectiva termina impactando la demanda de mano de obra, por lo que se hace necesario otro tipo de acciones inmediatas, o de lo contrario el impacto negativo en las cifras de empleo, estará por el orden del 40 o 50%.
“Tunja va a ser la ciudad que más lo va sentir, porque la caída en los lanzamientos en esta ciudad es la más grave con relación a las otras localidades. Hemos tenido reducciones del 65% en el lanzamiento de nuevos proyectos”, analizó la Gerente regional de Camacol.
Esta proyección, llevada a cifras más específicas, indica que, en Tunja, de 7000 mil empleos se puede estar cayendo a 3.500 en un lapso no mayor a seis meses.
La preocupación crece, si se tiene en cuenta que no solamente se verá afectada la mano de obra, sino toda la cadena de valor, pues la demanda de materiales también se va a reducir a la mitad.
