Por orden judicial promulgada por el Juzgado Segundo Municipal de Oralidad de Tunja, se realizó el desalojo del inmueble donde funcionaba el hogar de paso para población venezolana, pues presentaba fallas estructurales y estaba en peligro de derrumbarse.
“En este lugar se albergaron más de 76.000 mil caminantes de origen venezolano con la ayuda de migración internacional y varias fundaciones de derechos humanos. Se les brindaba alimento, hospedaje, medicinas y ropa a las personas que llegaban a diario.” Afirmó Annie Uribe, responsable del refugio “Espíritu Santo”.
Dicha orden fue acatada más no aceptada pues los encargados del refugio pues sostuvieron que no fueron notificados de dicho desalojo, por lo que los tomó por sorpresa.
“Nos sacaron todas las pertenencias a la calle y no tenemos un lugar a donde llevarlas, por lo que queda a cargo de la alcaldía y de la propietaria del inmueble resguardar nuestras cosas ya que es lo único que tenemos. Ahora no sabemos a dónde ir y mucho menos como poder acoger a las personas que llegan a Tunja con la esperanza de un lugar digno para pasar la noche.” Dijo una migrante habitante del refugio.
Con el desalojo la población migrante queda a la espera de las acciones que puedan tomar las autoridades nacionales e internacionales para ayudarles a resolver esta problemática pues con el cierre de este hogar de paso, no cuentan con un espacio digno para vivir y alimentarse especialmente los niños que han sido los más afectados.
