Desamparados, debilitados mental y físicamente, y esperando respuestas, especialmente del gobernador Ramiro Barragán Adame, así se encuentra la mayoría de personal de salud en Boyacá, de acuerdo con la Asociación Nacional Sindical de Trabajadores y Servidores Públicos de la Salud y Seguridad Social Integral y Servicios Complementarios de Colombia, Anthoc.
Según Graciela Ramírez Monroy, integrante Anthoc y del consejo territorial de seguridad social, desde 2012 se viene dando la lucha para formalización laboral en Boyacá y en el año 2018 se logró una Ordenanza para regulación de salarios para trabajadores de salud, pero a la fecha no hay avances.
«El gobernador actual no se ha pronunciado en lo más mínimo frente a esta situación, ni tampoco en lo que tiene que ver con las necesidades que se han evidenciado en la pandemia y sobre las cuales hemos hecho peticiones y enviado cartas que a la fecha no se han respondido», indicó Ramírez.
Actualmente, de acuerdo con Anthoc, al menos el 90% de quienes fueron llamados héroes de la pandemia trabajan por horas en tercerización sin incentivos, sin servicio de transporte, sin auxilios, sin retribuciones dignas a su labor.
«Un ejemplo de lo que sucede se registra en el hospital San Rafael de Tunja, donde a hoy no hay claridad respecto a los procesos de contratación que se deben iniciar este mes», manifestó la líder sindical, agregando que la incertidumbre es por la tercerización laboral y la falta de claridades de las directivas del centro asistencial.
Al respecto, en diálogo informal con la gerencia del centro asistencial aseguraron que ya se vienen adelantando los procesos de contratación y que se abrieron incentivos importantes para el personal que allí labora.
¿Y la pandemia?
En medio de las enormes dificultades laborales, al personal de salud hoy le aterra la nueva apertura decretada, pues «si bien somos conscientes de la crisis económica que ha afectado a población vulnerable, hoy ya es un hecho que los contagios serán muchos más y por eso la expansión de diferentes centros asistenciales».
Ramírez finalizó diciendo que ya que se ha evidenciado la generalizada irresponsabilidad de la población, es momento de que la comunidad empiece a cambiar los aplausos y homenajes por consideración al personal de salud tomando conciencia real frente a lo que sucede con COVID.
