A medida que se acerca la fecha para la audiencia pública con entes nacionales y departamentales para evaluar las problemáticas ambientales de la represa de La Playa en Tuta, se vienen conociendo más detalles del proceso de investigación que se adelanta sobre los orígenes y consecuencias de contaminación en el sector.
De acuerdo con el concejal del municipio, Jorge Rojas, Tunja, Oicatá, Tuta, Siachoque, Paipa y Cómbita se han visto afectados por los altos índices de contaminación del espejo de agua porque allí se reciben los vertimientos de aguas residuales de diferentes sectores, principalmente las que se generan en el Barne y la cárcel de mediana y alta seguridad de Cómbita, las cuales no cuentan con planta de tratamiento y actualmente tienen cerca de 3 mil reclusos.
“Entre el Inpec y el Uspec, Unidad de Servicios Penitenciarios y Carcelarios, se pasan la responsabilidad y en últimas ninguno asume acciones en afectaciones”, dijo el cabildante.
Aseguró que la responsabilidad también sería de Tunja ya que un 80 % de las aguas residuales que se producen estarían llegando a la Playa porque la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales, Ptar, no estaría funcionando completamente ni con frecuencia.
“Entre tanto nuestros campesinos ni siquiera pueden dormir por los vectores de insectos y roedores. Además se han generado accidentes con motociclistas que se han cruzado con verdaderas nubes de zancudos que les restringen el paso y los hacen perder el control vehicular”, añadió Rojas.
El 20 de febrero, en el Centro de Integración Social de la vereda Río de Piedras de Tuta, se revelarán los detalles de la evaluación a las aguas y aire que se hicieron en la zona.
