Desde el pasado miércoles los organismos de socorro están atendiendo el incendio forestal que se presenta entre los municipios de Tota, Aquitania y Zetaquira, donde ya se reportan más de 500 hectáreas de vegetación nativa afectadas. Se trata de una zona de muy difícil acceso para los cuerpos de bomberos y comités de Gestión del Riesgo de las localidades aledañas.
Ha sido atendido por bomberos de Aquitania y Firavitoba, las alcaldías de las localidades, el batallón de atención de desastres, Defensa Civil y las comunidades voluntarias. Se dice que ya no se ven llamas, es escaso el humo pero debe hacerse una revisión minuciosa para que ningún foco quede activo y pueda volverse a activar la conflagración.
De acuerdo con el director de la Unidad Administrativa Especial de Gestión del Riesgo de Boyacá, Manuel Castellanos, los incendios que se han presentado en los primeros días del año se deben a la acción humana, las famosas quemas controladas que se salen de control. En la última semana, esto ha sucedido en Chiscas, Sativanorte, Guateque, Boyacá, y otras localidades que han requerido la acción de organismos de socorro del departamento.
Cómo estamos de alertas en Boyacá
Boyacá tiene más de 60 municipios en alerta roja y 30 en alerta amarilla por la posibilidad de incendios en la cobertura vegetal, así lo determinan desde el Ideam y el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible. Las autoridades están atentas a las conflagraciones y a las heladas que se registran en horas de la madrugada.
El Director de Gestión del Riesgo del departamento manifiesta que las alcaldías y Corporaciones Ambientales ya han sacado circulares donde prohíben las quemas controladas para evitar que los incendios sean ‘el pan de cada día en sus respectivas jurisdicciones.
