Proyectos de construcción públicos y privados están en riesgo de ser suspendidos teniendo en cuenta que no están llegando a Boyacá lo insumos necesarios, esto debido a los cierres viales que se registran en otras zonas del país.
De acuerdo con la secretaría de Infraestructura de Tunja, en cabeza de Germán Camacho Barrera, a las obras públicas y su avance lento por todo lo sucedido con COVID-19, ahora se le suma la falta de insumos de elementos de construcción como concreto, cemento, hierro, entre otros, que por bloqueos no están llegando a la ciudad.
Desde la Cámara Colombiana de la Construcción, Camacol, Boyacá y Casanare, dieron a conocer que dada esta situación más de 8800 empleos del sector de la construcción en Boyacá están en riesgo.
Tras 28 días de paro, las movilizaciones y bloqueos en todo el territorio nacional impactan de manera importante la actividad edificadora en Boyacá, con graves consecuencias para el empleo.
Según la encuesta adelantada por Camacol Boyacá y Casanare, el 78% de los proyectos de construcción se han visto afectados por los bloqueos del Paro Nacional. De estos, el 18% de las empresas han suspendido por completo sus labores y el 45% han reducido su ritmo en más de un 50%.
Afectación en el empleo
En el corredor Tunja – Sogamoso se construyen actualmente 3.284 unidades de vivienda que se estima generan 18.390 empleos directos e indirectos. Desde el inicio del paro, las empresas han hecho un gran esfuerzo por mantener la operación para cumplir con la ejecución de las obras y garantizar el empleo.
Sin embargo, pese a los esfuerzos realizados y según los grados de afectación reportados, ya están en riesgo 8.827 empleos de trabajadores que no han podido realizar sus labores o llegar a sus puntos de trabajo, afectando a sus familias y su sustento. Adicionalmente, el alza en los precios de los materiales por la escasez y la ineficiencia producida por los bajos ritmos de operación, hacen que las empresas se vean obligadas a prescindir de más personal para tratar de equilibrar los costos de los proyectos.
Ante este panorama, Camacol hace un llamado a las autoridades departamentales y municipales, para que, dentro de sus competencias legales y constitucionales tomen las medidas y acciones necesarias para restablecer el orden público en las zonas afectadas por los bloqueos y garanticen la libre movilidad y la protección de los derechos de los boyacenses. Es fundamental encontrar los caminos de concertación a través del diálogo y el respeto a los derechos de todos.
Camacol Boyacá y Casanare reitera el rechazo categórico a los bloqueos en las vías, considerados como actos de violencia que ponen en riesgo la vida, salud, seguridad y sustento de las familias colombianas, así como la sostenibilidad del tejido empresarial del país y la protección del empleo.
