Presentación:
Es un curso super intensivo de cinco meses y medio, presencial, semipresencial y no presencial, en el que se le enseña a maquinar todo tipo de artimañas que le ayudarán a conectarse con el mundo.
Requisitos:
Entre menos conocimientos tenga, más posibilidades tiene de obtener un cupo.
Costo:
Se le pagarán altos salarios porque la plata alcanza cuando nadie se la roba.
Estos serían los anuncios que a la fecha debería promocionar, en los videos que publica en sus redes sociales, el alcalde de Tunja, “profesor” Mikhail Krasnov, porque en menos de seis meses convirtió a la administración municipal, por acción u omisión, en la academia de los escándalos por supuesta corrupción.
Desde la Básica, la Media Superior, la Superior y hasta Doctorado, parecen hacer parte del aleccionamiento y truculento ambiente que ronda pasillos y dependencias del vetusto edificio municipal.
Todo empezó, desde que el “ruso” ganó, eso sí por amplia votación, el derecho a regir los destinos de la ciudad, soportado por el repudio generalizado de los electores contra la clase política tradicional.
El profesor Krasnov, de quien se dice tiene dos maestrías, a sus 45 años, llegó pisando duro y en su discurso de posesión, a ritmo de Kazachok, repitió una y otra vez que iba a acabar con la corrupción. Es más, con su vocablo, a veces incomprensible, trató a la sociedad tunjana de corrupta y arcaica e infló su pecho cual paloma, para firmar lo que llamó, “Manifiesto de Compromiso Contra la Corrupción”.
Lo que no sabemos, es si en la letra menuda de ese manifiesto estaban los lineamientos para institucionalizar las diferentes cátedras que hoy, son la base de todo un sistema curricular de la deshonestidad, ahora denunciado, por quienes advierten las ”fechorías” o, como se evidenció recientemente, por camaradas que perdieron influencia ante el patrón.
Dichas denuncias, hacen que la “biblioteca” de esta institución sea una de las más voluminosas en estos tiempos modernos, porque ni la del parque aquel, vecino del recreacional, le llega a los talones.
Esta tiene cartillas, cuadernillos, tomos y folders; perdón, folders no, esos se los “robaron” por la valiosa información que contenían, para adentrarse en el fascínate mundo de cómo ser contratado sin desvelarse estudiando.
Pero igual, los manuscritos que se salvaron, contienen cientos de lecciones sobre irregularidades jurídicas, administrativas, y de procedimiento, que se convierten en la enseñanza práctica que allí se imparte.
A todo esto, se suma una asignatura que llena de asombro y se denomina: descaro; porque bien sea por eventuales casos de: contratación amañada, acoso sexual, sobornos, vinculación irregular de personal, nepotismo, acoso laboral, maltrato y humillación al personal, nada los afecta y sin mayor explicación siguen adelante.
Ojalá los supervisores, léase entes de control, que ya tienen en sus manos una gran cantidad de folletos ilustrativos de lo que está pasando, hagan su trabajo con seriedad responsabilidad y ética, para que los involucrados en tantas anomalías terminen recibiendo la lección que se merecen.
Pero, como se dice párrafos atrás, el gran responsable de la anarquía que vive la ciudad es el propio “profesor” Mikhail Krasnov, quien piensa que gritando y degradando al personal soluciona su inocultable incapacidad de gobernar, porque al hablar de corrupción no solo se hace referencia del funcionario torcido, también de aquel que asume una responsabilidad para la cual no está preparado.
Y es que, como dirían los primeros forasteros que llegaron a conquistarnos, el desmadre que vive la ciudad es total, pues más allá de los escándalos que a diario se develan, no hay un mínimo asomo de planificación que nos haga pensar que las cosas cambiarán, porque el encargado de guiar el rumbo no sabe dónde está parado y porque el acto de gobernar no es dedicarse a publicar videos insulsos para ganar likes o caritas felices, que llegan de las bodegas virtuales o peor aún, del amigo falsete que además le da palmaditas en la espalda, mientras se frota las manos y disfruta de cada uno de sus desaciertos, a la espera de caer como hiena sobre sus despojos.
Profe, aún tiene tiempo de conectarse con su realidad y evitar que el guiness record en demandas que hoy ostenta, se convierta en las cadenas de su desgracia y en el camino que devuelva a Tunja a un estado verdaderamente arcaico.
Profe, por su propio bien y por el de la ciudad, ¿no cree que lo mejor sería dar un paso al costado?
