Una de las poblaciones que más ha sufrido las consecuencias socio económicas de las medidas decretadas por COVID-19 es la de la comunidad Venezolana en Colombia. A lo largo y ancho del territorio se reporta el traslado de cientos de estas personas que buscan llegar a la frontera o radicarse en alguna ciudad que se los permita.
En un solo día, de acuerdo con Migración Colombia, a Cúcuta están llegando cerca de 500 ciudadanos del vecino país que buscan regresar a su territorio porque ven que en Colombia las posibilidades se reducen.
Otra parte de la población sigue deambulando por las calles, acudiendo a la caridad pública que por estos días es más precaria, pues las dificultades para los colombianos también se han agudizado.
En Tunja, según la Personería municipal, hasta 100 personas oriundas de Venezuela, muchos de ellos enfermos, pueden llegar en una noche.
«Pese a que se ha hablado que son habitantes de paso, hemos advertido que también se trata de comunidad que busca estabilizarse en la ciudad porque no encontró otro lugar de alojamiento o porque regresó a la capital tras deambular por otras zonas del país. Su estadía en calle es preocupante por cuanto son ciudadanos que no cuentan con elementos de protección. A pesar de los esfuerzos de las autoridades el control que se puede hacer es mínimo», dijo a última Hora Noticias el personero local, Andrés Villabona.
Aquí la entrevista completa:
