El paro nacional que se cumplió el 21 de noviembre, transcurrió con normalidad en la ciudad de Tunja, enmarcado dentro de una protesta contundente pero pacífica que buscaba demostrar al gobierno nacional el inconformismo de los diferentes sectores sociales y sindicales.
Como se tenía previsto, los diferentes grupos significativos de estudiantes, trabajadores, clases obreras y gremios en general, acudieron a los cuatro puntos de encuentro establecidos para las movilizaciones, que comenzaron a partir de las 7:00 de la mañana. Puntos que durante toda la jornada presentaron bloqueos, en muchos casos intermitentes, pero sin que se generarán confrontaciones con la fuerza pública, tal como se había acordado en reuniones previas al paro con las autoridades de la región.
Sobre el medio día, los manifestantes llegaron a la Plaza de Bolívar donde se congregaron por un corto tiempo, y después de sentar su voz de protesta se dispersaron sin alteración en el orden público.
Sin embargo al finalizar la jornada un grupo de encapuchados irrumpió el movimiento pacífico de los manifestantes causando desmanes y alteración del orden público en inmediaciones de la Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia, seccional Tunja; por lo que se consideró necesaria la intervención del Esmad para recuperar la tranquilidad en los sectores que se venían viendo afectados.
Este fue uno de los pocos lunares que se registraron durante una movilización que terminó con un sentido cacerolazo en los diferentes barrios de la ciudad y que se extendió hasta pasadas las diez de la noche.
