Tras nueve meses de preparación con un equipo interdisciplinario, la Universidad Santo Tomás de Tunja se convirtió en la primera que ya implementó e inició su calendario escolar bajo la modalidad de alternancia en la ciudad.
De acuerdo con Lina Fernanda Ortega Morales, Directora Departamento de Gestión del Talento Humano, Universidad Santo Tomás Tunja, el proceso incluyó la compra de diferentes elementos que garantizan el cumplimiento de protocolos de bioseguridad y una caracterización de estudiantes que querían volver y con estas cifras se organizó la infraestructura.
Uno de los elementos que hace parte de la logística y llama poderosamente la atención son las cámaras de registro biométrico que se ubicaron al lado de los torniquetes de todos los ingresos a la universidad. «Cada cámara está configurada para detectar temperatura, quién es la persona que ingresa y si tiene uso correcto de tapabocas. Si el uso es incorrecto o presenta fiebre no se abre la puerta, no se permite el ingreso», explicó la funcionaria, en diálogo con UHN.
Entre 400 y 450 estudiantes por franja horaria pueden ingresar en el campus de la Universidad, que es el que está habilitado para las clases presenciales, pues la sede centro solo es usada para lo que tiene que ver con lo administrativo.
«Las clases se desarrollan con tableros interactivos que permiten incluir virtualidad, es decir a quienes no están yendo, para que participen en tiempo real y puedan acceder con la misma equidad a la formación», añadió Ortega.
Previo a regreso ordenado, la institución hizo capacitación a docentes y estudiantes, sobre las nuevas modalidades de estudio.
