En medio de la rendición de cuentas de la corporación, que se llevó a cabo el lunes 18 de diciembre, su director Herman Amaya recibió por parte de Alfonso Avellaneda, delegado de presidencia al Consejo Directivo de la entidad, una botella con agua contaminada del río Chicamocha cuyo mensaje implícito era que se mide la labor ambiental por la calidad del agua.
Así lo manifestó a Última Hora Noticias Avellaneda: “ Lo que aparece son una cantidad de acciones pero insustanciales. De tal manera que es una administración que se dedica a gastar la plata por centavos. Uno mira en relación con la gestión en Bogotá que tiene 300 km de quebradas y durante unos treinta años se ha logrado descontaminar alrededor de 150 km, con recuperación evidente, agua limpia .
Pero en Boyacá que el río Chicamocha recorre 200 km o un poco más, uno ve que en menos de un kilómetro del nacimiento, en el Jordán, ya está contaminado y así estaba hace 30 años o estaba menos contaminado, ¿entonces para qué ha servido la cuestión ambiental?”.
También aseguró que persiste la crisis de los páramos, las quemas y la deforestación.
Frente a la elección del nuevo director, observa que hay intereses de los diferentes grupos de Boyacá y que aún no hay claridad sobre quien pueda ser electo.
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